Dallas, Big Bend, White Sands y Grand Canyon. Itinerario día a día con campings recomendados por Cruise America.
Este itinerario arranca en Houston y apunta al oeste profundo, a un rincón de Texas que muy pocos europeos tienen en el radar: Big Bend. Cielos tan negros de noche que parecen de carbón, el Río Grande cavando paredes de caliza de millones de años, más de 450 especies de aves refugiadas en una cordillera solitaria y cactus floreciendo bajo el sol del suroeste. Luego cruzamos Nuevo México y acabamos frente al Gran Cañón y las luces de Las Vegas.
¿Te suena a itinerario de libro? Lo es, pero con dos giros: un desierto texano que casi nadie visita y parques nacionales menos obvios que el Gran Cañón. Si lo que buscas es silencio mineral con un final de neón, esta es la ruta.
No es para ti si es tu primer viaje a EE.UU. (16 días one-way es mucho para primerizos), si no toleras etapas de 500 km o si viajas en verano texano.
Mi consejo antes de que te sientes al volante
Las Caverns of Sonora merecen el desvío y piden tour guiado — no te conformes con la entrada básica. Las formaciones cristalinas, sobre todo la Butterfly, son únicas en el mundo. Tour Discovery de 2 horas con 30 $ por persona. Reserva online una semana antes.
Segundo: en Big Bend, duerme al menos una noche en Chisos Basin Campground. Dentro del parque, a 1.500 m de altitud en pleno corazón de las Chisos Mountains, con temperaturas 10 °C más bajas que el resto del parque en verano. Lost Mine Trail empieza al lado del camping — 4 horas, una de las mejores rutas cortas del suroeste.
Tercero: en la etapa Lajitas-Guadalupe (455 km) no intentes llegar de un tirón. Sal al alba, para en el Sul Ross State University Museum en Alpine (30 minutos), repón en Fort Stockton con diésel barato (suele ser 20 % más barato que Big Bend) y llega a Guadalupe antes de anochecer. Reventar el día con un tirón es mal plan.

Tras un par de noches en Houston, recoge la autocaravana en el depósito Cruise America y pon rumbo a San Antonio. La ciudad tiene cultura, historia y actividades para todas las edades. Las San Antonio Missions National Historical Park son Patrimonio de la Humanidad desde 2015 — visita imprescindible. Por la tarde, el River Walk: restaurantes, música y vida urbana alrededor del canal.
Salimos hacia las Caverns of Sonora con un desvío por Fredericksburg, un pueblo del Texas Hill Country de herencia alemana que merece un café. Las cuevas de Sonora están consideradas entre las más hermosas del mundo — formaciones cristalinas que no se parecen a nada.
Rumbo a Fort Davis pasando por Fort Stockton, un pedazo de historia del Viejo Oeste con tiendas, restaurantes y ambiente de frontera. En Fort Davis, visita el puesto militar fronterizo del Fort Davis National Historic Site.
Jornada corta y rara, de las buenas. Marfa es un pueblo peculiar rodeado de montañas y desierto, acceso alternativo a Big Bend. Instalaciones de arte contemporáneo en medio de la nada, galerías y la Chinati Foundation (Donald Judd). Y por la noche, a lo mejor te salen a saludar las famosas Marfa Lights.
Seguimos hasta Marathon, la puerta este de Big Bend National Park. Gracias a los cielos limpios y la ausencia de contaminación lumínica, esta es una de las mejores paradas del viaje para mirar arriba y sentirte pequeño antes de meterte en el parque.
De camino a Big Bend, pasa por Terlingua Ghost Town — un antiguo pueblo minero fantasma con vistas espectaculares a las Chisos Mountains. Dos días para Big Bend National Park y el vecino Big Bend State Park: 450 especies de aves, 75 de mamíferos, 56 de reptiles. La naturaleza aquí no te pide permiso. Senderismo, kayak por el Río Grande, rutas a caballo o la ruta escénica Ross Maxwell hasta el Santa Elena Canyon.
Día de carretera larga hacia el norte. Salimos de Lajitas y subimos hasta el Guadalupe Mountains National Park, conocido por sus rutas de senderismo y sus zonas de backpacking entre las más vírgenes del país.
Dedica la mañana a explorar Guadalupe Mountains. Luego cruzamos la frontera estatal hacia Nuevo México y llegamos a Las Cruces, la segunda ciudad del estado. El Hacienda RV Resort está a un paseo del histórico Old Mesilla — refugio de Billy the Kid en su día — con tiendas y restaurantes.
Por la mañana pasea por el centro de Las Cruces. De camino a Albuquerque, parada obligada en Truth or Consequences — sí, el pueblo se llama así por un concurso de radio de los 50 y merece que te cuenten la historia. Al llegar, instálate en el American RV Resort.
Jornada larga. Rompe el trayecto en el Petrified Forest National Park — árboles fosilizados de hace 225 millones de años que parecen de cristal — y sigue por el Coconino National Forest hasta Flagstaff, ya a 2.100 metros.
Hoy, el Gran Cañón. En Arizona, con sus bandas de roca roja revelando millones de años de historia geológica de un solo vistazo. Se puede recorrer caminando por el borde, bajando al fondo, o sobrevolándolo en helicóptero. Todas las opciones son válidas.
De la Route 66 "de Chicago a LA" ya queda poco, pero uno de los tramos más largos que se conservan es el que va por Peach Springs, al filo de la Hualapai Indian Reservation, hasta Kingman. Carretera de película.
Hoy cruzamos a Nevada por la Presa Hoover. Esta mole de hormigón que domestica al río Colorado es un monumento a la obsesión humana por mover la naturaleza. Después, Las Vegas — ciudad de neón, estrellas y casinos. Final de ruta con contraste máximo: del silencio del desierto al ruido del Strip en una sola mañana.
Apenas 20 millas (32 km) hasta el depósito Cruise America en Las Vegas para devolver la autocaravana. Último café antes de cerrar el viaje.
Autocaravana, itinerario personalizado, campings reservados y seguro. Presupuesto sin compromiso.
Pedir presupuesto